miércoles, 28 de diciembre de 2011


La primera vez que acabé Super Metroid fue en un Xbox. En uno con un montón de emuladores, pitareado hasta los dientes. Es uno de los hechos más curiosoas de mi historia gamerística. Lo jugué por primera vez de manera legítima en un Super NES, en el 99 ó 2000, pero nunca lo acabé, la revolución digital no me había pegado y el cartucho no era mío. Años después nos volvimos a encontrar en la enorme biblioteca de juegos ilegalmente metidos en el Ecsbocs de un primo. Ahí lo jugué de principio a fin.
Enmendé el sagrado orden de las cosas hace 2 años cuando lo descargué en el WiiWare. The galaxy is at peace.

2 comentarios:

Alandroide dijo...

Viva la piratería y la democratización del entretenimiento.
Lo siento, tenía que decirlo.

Este post es perfecto gracias al gif que lo acompaña.

Saludos, señor don Ismoísta :)

wonderer dijo...

¿Cómo es que descargarlo de nuevo reparó todo? A mí me parece que (pues, si te importa si lo compraras o no) lo hace peor... Pero tal vez sólo es una cosa que gamers pueden entender...