Mostrando entradas con la etiqueta Pokémon. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pokémon. Mostrar todas las entradas

lunes, 17 de febrero de 2014

Bitácora Fugaz #2: La Mulana, Spelunky y Pokémon Y

La Mulana


Jugué 31 horas de La Mulana. Sólo he pasado como un tercio del juego a lo mucho. Sí, ya puedo corroborar que en efecto, es el juego más difícil, el juego más difícil en muchas categorías y bajo muchas consideraciones diferentes. Le paré tantito porque su exigencia me ha agotado por ahora. Además de que me había trabado (por enésima vez). Es demasiada la atención que exige, demasiado intente, demasiado fracaso, demasiada confusión. Ando emocionadísimo por retomarlo. Ando intimidadísimo por retomarlo.
Cuando vuelva a intentarlo me daré un vuelta entera por todas las ruinas a ver si se me ocurre cómo avanzar. Si sigo trabado, volveré a iniciarlo desde el comienzo e intentaré prestar (aún) más atención y echarle (aún) más ganas. Chingado, si no estuviera además de todo, tan bueno, no le aguantaría este sadismo.


Spelunky


Hey, otro juego de exploración cavernal arqueológica. Otro juego de adentrarse en ruinas en donde todo te quiere matar y hay trampas por mayor. Otro juego en el que tomas el rol de un clon de Indiana Jones, armado con un látigo y de sumo ingenio. Y aun así, uf, son tan dispares. La Mulana es un metroidvania, Spelunky es como un juego de calabozo generado al azar, arcade, en el que el puntaje lo es todo. Moni moni moni.
El que juego, en Steam, es un remake de la versión del 2008. Recuerdo que hace algunos años intenté jugar el original y lo abandoné después de unos breves intentos porque no lo entendí. No captaba la idea de que perder todo después de morir una única vez era justamente lo que hacía al juego tan bueno.
Ahora ya le entiendo, pero sigue estando tan difícil como pocos, no es tan complicado que las cosas salgan bien, y es fácil tener muy buena suerte, lo que lo hace tan canijo es que es sumamente castigador, un error pequeño puede arruinar una racha impecable.
Mi récord actual es 100 000, les mantengo informados.


Pokémon Y


¡Nueva generación de poquemones! Ya lo acabé y todo, pero como ya todos saben, los juegos de Pokémon apenas empiezan cuando derrotas al campeón y llegas al Salón de la Fama. Así que ahorita me pongo a disfrutar del posjuego y a entrenar poques para batallar seriamente.
Lo que ha diferenciado mi experiencia con este juego de otros Pokémon no es lo diferente que es este juego, sino que ahora ya tengo contra quien jugar. Dos compas cercanos se lo compraron también, además de que ya sé de círculos sociales en los que abundan los pokejugadores. Antes lo jugaba sólo como un vil paria, pero ahora sé de otros parias con quienes juntarme.

domingo, 26 de mayo de 2013

Monstruos de Bolsillo Versión Blanca Número Dos: Portal vacacional



Los de Pokémon son de los juegos más extensos que existen (una vez vi un archivo de un primo que ya había llegado al límite de tiempo marcable con 999:59 horas). Sus características, las diferentes actividades que puedes realizar dentro del juego, son innumerables. Creo que por eso a veces resulta difícil elegir por dónde abordar uno para escribir de él. Por eso que le dedique esta entrada a la experiencia en general de jugarlos, y no tanto de sus hartas features. Quiero cavilar sobre la transportación mágica que uno sufre al enfrascarse jugando un Pokémon, en este caso, White Version 2. Que es como el primero, pero con más de todo. Más atasque.

Sí tienen vacaciones pero lo que no tienen es varo para irse de vacaciones, o sólo tienen quinientos pesitos, nada más háganse de un Pokémon. Que es lo mismo que viajar. (Eso o drogas).
Todos sabemos que todos los videojuegos conllevan escapismo, de eso se tratan, es su cualidad más importante y más deseada. Pero insisto en hablar del de Pokémon porque, el exiquisito escapismo que ofrece es cálido y receptor. Amable e inclusivo. Otros juegos, como los de Rockstar, son capaces de transportarte a mundos igual de amplios, pero sólo Game Freak sabe hacer esos viajes saber a vacación.

Vacacionar es estar en un lugar por elección, para relajarte, para olvidar el cubículo. Eso no significa que uno no haga nada. Es ahí donde la metáfora agarra forma. Hay tantas cosas que uno puede hacer cuando le rinde tributo al dios ocio en las vacaciones. Pasear por el barrio, tomar una clase de buceo, ir al teatro. Todas estas actividades con un equivalente pokemónico. Jugar una versión de Pokémon es vivir otra vida, una vida en la que todo está ahí por si gustas, pero sólo si gustas. Todo está a tu alcance, pero nada es gratis. Acá en el mundo de carne se paga con dinero, allá en el mundo de pixel la única moneda es el esfuerzo. Dejándolo a tu criterio en qué gastar ese recurso tan preciado durante el descanso.
Las regiones Pokémon están llenas de atracciones turísticas, todas divertidas, unas más que otras, pero siempre opcionales. Uno es un turista perpetuo. Siempre preguntándose "¿en qué me divertiré hoy?"


No conozco a nadie a quien no le guste Pokémon por alguna razón que no sea prejuicio. No conozco a nadie quien haya jugado Pokémon bien, dándole el debido tiempo y la debida oportunidad, y que no le haya gustado. Una vez mi hermano, que tiene 10 años más que yo, comenzó a jugar Ruby a escondidas, eligió a Torchic y lo bautizó Fénix. Iba por buen camino, pero nunca admitió cuánto lo estaba disfrutando. Su orgullo le estorbaba. Confieso que yo también titubeo un poquito al admitir lo mucho que me gusta Pokémon con gente nueva, en especial cuando sé que no habrá oportunidad de aventarme una cátedra del porque son grandes obras. Pero eso sí, jamás he negado la pasión que les tengo, ni dudo en intervenir cuando alguien suelta el comentario antipokémonero.
Mmmh, me imagino que ese aspecto jugar Pokémon no es tan diferente de ser gay. Como decía Jonathan Holmes.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Pendientes Pokemoneros




Ser maestro pokémon no es chamba fácil. Conlleva muchas atenciones delicadas, llevan registros, atender pendientes, practicar métodos, hacer investigaciones. ¡Uf! No cualquiera, eh, no cualquiera.

'Iren, por ejemplo, les voy a contar sobre las cosas que tengo que hacer en Pokémon White antes de poner ponerme a jugar Pokémon White 2, porque uno es persona responsable.

1. Lo más inmediato es que este fin de semana tengo que ir a la tienda Gamers a recoger a mi Keldeo. Poni feo que sólo se puede conseguido a través de eventos oficiales. Según yo este es el primero que nos llega a México, por suerte Guadalajara es una de las pocas ciudades donde lo andarán repartiendo. Va a ser interesante estar esperando ver un chiquillal chillante amontonado esperando por su mítico caballo pokémon,  y al llegar descubrir un tumulto de vatos con cara de crees-que-sabes-de-mi-vida-pero-no-sabes-nada-no subestimes-mis-aficiones-Pokémon-es-un-estilo-de-vida. Y todos nos miraremos incómodamente mientras intentamos hacernos amigos de cada uno, pero sin intentar demostrarlo demasiado, mantener la pose es importante.

2. Segundo y más laborioso: El éxodo pokémon. Desde hace años los viejos sabios de Nintendo han permitido, casi exigido, que cuando una versión nueva sale, sea posible migrar todos los pokémones desde la versión vieja. Por una parte es fantástico porque el juego más reciente de un pokéjugador no sólo refleja su trayectoria en ese título, sino su pokécurrículum de toda la vida. Por otro lado, es una chinga monumental: hacer mudanza de varios cientos de criaturas de un cartucho a otro es repetitivo y lento, una lata tremenda.
Ah, olvidé aclarar: sí, esta es una labor que se hace hasta obtener el juego nuevo. Sin embargo, ni siquiera he podido terminar el traslado Diamond-White, lo que me da harta pereza nomás de pensar que apenas acabe ya debo estar pensando el traslado White-White 2.

3. En noticias menos humorísticas, hace no mucho descubrí que Atrapar a Kyurem es tan fácil como ir a cierta cueva. Al menos para atrapar a este no tengo que salir de mi casa. Es un pendiente notable porque según sé, este pokémonstruo juega un papel importante en la secuela, pero no puede ser atrapado en esta. Oalgoasí.

Y luego dicen que no tengo responsabilidades.

jueves, 13 de septiembre de 2012

Monstruos de Bolsillo + La Ambición de Nobunaga: El valor de la satisfacción


Resulta difícil calcular el precio de las cosas, resulta aun más difícil calcular el valor de las cosas.
Intentar calcular el valor de cosas como la satisfacción, el logro, el tiempo, es, bueno, casi imposible. ¿Cuál es la ecuación que nos dice qué objetivo vale la pena en oposición al tiempo que nos pide para lograrse?
¿Cuántas horas del tiempo de uno se necesita para lograr Equis Objetivo? Digamos que Ye horas. ¿Cuáles son las horas que el objetivo vale? Digamos que Zeta horas. Entonces, si Ye es superior a Zeta, no vale la pena llevarse a cabo. ¿No? Parece fácil, pero cómo demonios hace uno para determinar los valores de Ye y de Zeta. Obviamente convertir un dilema en álgebra no ayuda a resolverlo, al menos ayuda a explicarlo.

Cuando uno sabe que algo que quisiera lograr, demandaría más tiempo y esfuerzo del que uno está dispuesto a aportar, pues no lo hace. Lo peor que puede pasar es que uno sienta que no está dispuesto a ganarse nada, que todo lo quiere obtener fácil. Pero al menos tu tiempo nadie te lo quita.
En el lado opuesto tenemos aquellas ocasiones en las que se logra un objetivo sin considerar la inversión de antemano, y al final te das cuenta que la satisfacción que sientes no refleja la dedicación puesta. En esta versión la peor cosa es el arrepentimiento. Pero hey, al menos deja aprendizaje.

La pregunta que intento responderme en este escrito es ¿qué chorizos haces cuando conoces el objetivo: seguir jugando Pokémon Conquest y completarlo, y masomenos sabes el tiempo y esfuerzo que exigirá, pero no tienes una idea de cuál es el valor en tiempo de ese objetivo? O sea ¿vale la pena seguir jugándolo?
La respuesta: pues escribes una entrada al respecto. Que aunque no me solucioné el problema, de perdida me desahoga.

Fui complecionista en algún punto de mi vida. Cuando me aferraba a los pocos juegos que tenía al alcance. Ya siendo el caso contrario; teniendo más juegos que tiempo, siento que ya no puedo darme el lujo de sacarle todo a un juego. O mejor dicho, sería estúpido hacerlo.
Pero es que no puedo ignorar la nostalgia que me da pensar en un juego que no completé, en el que no me exigí tantito más. Pinche Pokémon Conquest, si tan sólo tuvieras multijugador, no así como tal, porque estarías bien roto, pero con unos pequeños ajustes serías material para torneo. Ah, méndigo, perdóname, pero creo que nos volveremos a ver, nunca jamás. Tal vez, sólo tal vez, en Pokémon Conquest 2, si llega a existir.

Sí.... creo que mejor guardaré mis pokénergías para PokémonBlancoNegro2, que ya mero salen.

jueves, 9 de agosto de 2012

Monstruos de Bolsillo Conquista

"Jugar Pokémon es como irse de vacaciones" dije una vez en un gran momento de lucidez. Mantengo mi palabra y me explico. Uno se va de vacaciones para olvidar su mundo real, para descansar de la vida diaria de responsabilidades. Por eso uno elige destinos relajantes y lejanos, para privarse lo más posible de aquello de lo que huye. Lo que muchos no saben es que además de París y Guayabitos, un Pokémon contiene todos los requisitos catárticos para desprenderlo a uno de la vida dura.
Para pasarnos a una vida más sencilla, más feliz y bonita. Para irnos a un lugar donde hasta el más acalorado conflicto político se resuelve en batallas pokémon. No sería acaso un mundo bello. "Que qué, ¡¿que Peña hizo trampa?! ¡¡Snorlax, yo te elijo!!
Un juego de Pokémon te muda a un universo de azúcar y alegría. No subestimen, no es algo fácil. Fácil es hacer el mundo, lo masterfuloso es lograr inmersión. Si no fuera así, los Teletubbies sería una obra maestra. Pokémon, como todo buen RPG, es inmersivo. Es indispensable para un RPG lograr esto, normalmente para narrar una gran historia, y para lograr que uno esté pegado al juego por las hasta 80 horas que se necesitan para acabarlos. Los Pokémon son diferentes, en cuanto a que te atrapan nada más para que quieras estar en ese mundo, y pasar un buen rato, haciendo lo que más te gusta hacer, así, sin necesidad de salvar al mundo, nomás queriendo evolucionar a ese baboso Magikarp.

Pokémon Conquest se llama Pokémon + La Ambición de Nobunaga en Japón porque en realidad es un crossover (pero es un secreto, no le digan a nadie o Nintendo de América se enoja). La franquicia de La Ambición de Nobunaga es una ya vieja, de Tecmo Koei, de errepegé táctico, de Japón feudal, de chidez. Ya nadie duda que está mescolanza fue una buena idea, y que los de Tecmo Koei son rifados. Cuánto a que sacan secuela para el 3DS.
Pero bah, nadie necesita saber todo eso, lo único que hace falta saber es que un RPG táctico de pokémones en el Japón feudal. ¡Vendido!

La gente critica a los mostros de bolsa por ser juegos muy sencillos. Pues sí, pero sencillo no significa simple. ¿O era al revés?.. El punto es que a pesar de ser muy abordables, también tienen una gran complejidad cuando uno se adentra lo suficiente, cuando la busca. Cierto es que acabé el juego (o sea, me salieron los créditos) con harta facilidad, y ahorita ando apenas encontrando retos medianamente difíciles. Pero la escalada no se ha detenido. Sigo desbloqueando horas y horas de contenido que es cada vez más trabajoso de pasar.

Me ha encantado la señorez de los vatos de Tecmo Koei, se nota su gran dominio del género. En especial en la comunicación diseñador-jugador. Toda la información que uno necesita para entender qué pedo, se da rápido y sin dolor. Cualquier juego que no necesite un tutorial como tal, tiene una estrellita extra. Todo está en la fluidez, la primera batalla ocurrió en el segundo minuto de haber comenzado el juego. Luego luego se notan las prioridades. En un RPG para gente respingada, la primera media hora se va en ver escenas que explican el estado emocional de los personajes y su complicada situación política.

¿Qué adonde voy con todo esto? A ningún lugar. A que Pokémon Conquest es fantástico, sin prejuicio o pretensión. Nada, les digo. ¿Les gusta Pokémon? Jueguen Conquest y masturben a su niño interior. ¿No les gusta Pokémon? No estén chingando.

jueves, 28 de junio de 2012

jueves, 17 de mayo de 2012

"Pero van a ver, hijos de puta, un día evolucionaré y les voy a partir en su madre a todos."

-Magikarp-

sábado, 7 de abril de 2012

Pokémon + Nobunaga's Ambition ¿acaso la mejor idea jamás pensada?

Fig. 1
Apenas me enteré de que Pokémon + Nobunaga's Ambition sí llegará a América pasé a interpretar la pose triunfal de Freddie Mercury (fig.1). Semejante noticia no podía dejar de ser acompañada de una horda de homo erectus que comentan sobre cuán estúpida es la idea que salga otro juego más de Pokémon. De cuán estúpida es en especial la idea de que salga un Pokémon situado en el Japón feudal y que sea un RPG táctico... ¿Sabes que opino yo? De nuevo, refiérase a la fig. 1. Hace falta ser un humano atrofiado y malcogido para no estremecer de emoción con la simple idea de un Pokémon táctico, y en especial con tan buena premisa. En lo personal, yo besaría en la boca al que se le ocurrió la idea.
La maravilla ésta amenaza con salir por estos rumbos en junio de este año y con el título cambiado a Pokémon Conquest, y yo lo poseeré y me regodiaré de felicidad en un charco de lodo con mi NDS metido en un bolsa de plástico para que no se me ensucie. Así es, ese es el tipo de alegría que un juego de Pokémon es capaz de causar; de la más pura y simple.

Es un interesante movimiento que vaya a salir para NDS y no para 3DS siendo que este último ya tiene más de un año de viejo. Pero como sabemos, las consolas suelen parir una última avalancha de juegos buenísimos antes de morir, por eso de que los programadores ya saben muy bien cómo programar para una consola vieja. Si las profecías se cumplen tendré muchos pokémones este año, con eso de que también va a salir White 2 y Black 2.

jueves, 5 de abril de 2012

Yo nunca tuve Game Boy

Tuvimos un Atari 2600, tuvimos un NES y un Super NES, pero un portátil implicaría ser solamente de alguien, y yo no merecía un jueguete tan costoso, no que los otros niños de los barrios se lo merecieran más, pero ellos tenía más dinero o mejores habilidades para el hurto. Cuando tenía 9 conocí a un niño con uno, se lo había ganado en En Familia con Chabelo, me contó. El de él era de un azul horrendo, tenía nada más dos juegos y los había tenido por años sin esperanzas de obtener más, pero le tenía envidia, más que nada por la idea mágica e injusta de que cualquiera pudiera habérselo ganado, así como así pudo haber terminado en las manos de un niño al que le podía cambiar la vida, digo, a mí me la pudo haber cambiado. Mi vida cambió muchísimo el día que mi hermano instaló un emulador de Super NES en nuestra PC Windows 98, que fue lo que básicamente se convirtió en mi primera consola. Que hubiera tenido un Game Boy a esa edad como mi primera consola habría cambiado todo, pero creo que de ninguna manera para el mal de mi pasión jueguística. Ya más tarde en la primaria, como a los 11, 12, me topé con otros cuantos niños suertudos que tenían uno, di vueltas en el aire de asombro al ver que uno de ellos tenía un eliminador que le permitia cargar su consolita a la corriente eléctrica y jugar indefinidamente. En ese momento sí me visualicé teniendo uno y jugándolo por horas y horas. En la secundaría, ya con bello púbico, alguien me prestó un Pokémon Red, lo jugué en el Game Boy Advance de mi hermano. Fue maravilloso. Hasta la fecha creo que sigue siendo el único juego de Game Boy que he jugado a plenitud, y creo que ningún otro pudo ser mejor.

viernes, 2 de marzo de 2012

"Pokémon is just a gay sex night club simulator"



¿Qué, cómo dices? ¿Que es esa la mejor metáfora sobre Pokémon jamás dicha? Es verdad.

Jonathan Holmes, amadísimo editor asociado de Destructoid, participa cada semana en un podcast junto a Jim Sterling, editor de reseñas del mismo sitio. En el episodio de la semana pasada, entre otra docena de cosas de las que se hablaron, Jonathan Holmes explicó cómo jugar Pokémon es igual a salir a buscar sexo en un club gay, fragmento que extraje y subí para el disfrute y educación de todos.

Es una metáfora que pinta para ser muy buena una vez que logramos dejar de reír por la graciosa hipótesis que propone, por desgracia no tiene mucho sentido, pero no porque la idea sea ridícula, pues yo soy respeto mucho la opinión de Holmes, sino porque no se dejó explicar bien del todo. Ojalá y sí escriba un artículo al respecto, explicándose mejor.
Mientras escúchenlo en ese pedacito de audio, es gracioso e interesante, sin mamar.

martes, 17 de enero de 2012

Ditto el casanova

Todo ser vivo que halla jugado algún juego de Pokémon de la segunda generación o más reciente, o sea el 40% de la población mundial, sabe que Ditto sirve para una cosa y sólo para una cosa: hacer el amor con otros pokémon. La cosa tiene sentido: según el pokédex Ditto puede cambiar su ADN a voluntad. Lo que no sólo significa que puede transformarse en un pokémon de la misma especie que aquel con el cual quiere engendrar, no, sino que es capaz de transformarse en cualquiera que sea la fantasía sexual de la hembra en turno.
Así pues, si nuestra Eeveesiempre deseó hacerlo con un Tauros  (por obvias razones), Ditto se transforma y le cumple su sueño. Y caput, criadero infinito de Eevees.

Oh yeah, hora de un cigarrito


jueves, 20 de octubre de 2011

Hoy, mientras jugaba en línea, antes de comenzar el duelo, le desee suerte a mi oponente, en lugar de decir "igualmente" me dijo "Ditto". Qué chido.

sábado, 8 de octubre de 2011

Había pensado en escribir algún tipo de advertencia acerca del siguiente video. Decidí que mejor no, porque los individuos que gustamos de Pokémon de todas maneras ya hemos aprendido a lidiar con los prejuicios acerca de la inmadurez. Guaréver, pues. Véanlo, es de los creadores de Adventure Time, una de mis caricaturas favoritas de la época actual.